¿Cómo sobrevivir ante la falsa expectativa de un final feliz de Pandemia?

Mientras en el mundo avanza el des-confinamiento, tras la búsqueda de una normalidad virtual, la pandemia del coronavirus en América Latina ya ha cobrado más de 250 mil vidas, por lo que  hoy día es importante detenerse a pensar, cómo enfrentar este momento lleno de incertidumbre con las armas que contamos.

Es imprescindible, después de más de 200 días viviendo entre medidas de aislamiento social preventivo, con el fin de mitigar la propagación de la pandemia COVID-19, tomar un instante para asimilar los cambios implementados hasta ahora y por venir, en nuestro estilo de vida.

Se generó una expectativa de final feliz para la Pandemia, de súbito, con el tema de las investigaciones y estudios serios de varios laboratorios desarrollando una propuesta de vacuna específicamente para el COVID-19.

Fue posición adelantada como dicen en futbol, pues una vacuna debe cumplir mínimo con un protocolo de pasos, y tiempos experimentales prolongados, ser inoculada a diferentes tipos de personas y poblaciones, por características de edad, procedencia y estructura biológica intrínseca, para determinar que su uso no hace daño, y los efectos secundarios sean mínimos o inexistentes.

Esa noticia generó una sensación de esperanza, de que ya el fin de esta Pandemia estaba a la vuelta de la esquina.

Este artículo, enmarcado básicamente en el enfoque de Salud Mental, está centrado en la revisión consciente del por qué escuchar una información que parece positiva y esperanzadora, si no es totalmente cierta.

Esta nos genera mayor desánimo y quizás hasta tristeza. Necesitamos identificar que hay cambios ambientales irreversibles en nuestra rutina diaria producto de esta pandemia mundial, primera en este siglo: COVID-19.

El mundo se prepara para dar inicio a una reapertura total de todos los sitios públicos que fueron los primeros en cerrarse para evitar las aglomeraciones, lo que sin duda causó en la gente un impacto a nuestra salud mental.

De eso han pasado siete meses y habiendo logrado, tras mucho berrinche, peleas, discusiones y molestarnos por los cambios en la limitación al contacto físico, posponiendo el abrazo, el apretón de manos, tan humano y necesario para nuestra sangre latinoamericana.

Alcanzamos aprender una nueva forma de interactuar, sin perder la seguridad y la calidez del vínculo emocional y afectivo; nos llegamos a adaptar a la protección permanente con el aprendizaje de los pasos, medidas de protocolos y procedimientos de Bioseguridad, necesarios y básicos para asegurar nuestra salud, haciéndolos costumbre, nuevas reglas de conducta y comportamiento, y ahora se asoma de repente la idea de que ESTO YA NO ES NECESARIO.  

Fue una información que nos hizo querer borrar todos los aprendizajes, de las UNICAS medidas actuales que nos generan protección.

Cómo prometerle una cura mágica instantánea a una persona con enfermedad crónica.

Las medidas de Bioseguridad, son en esta epidemia, nuestro salvavidas para mitigar, atenuar, disminuir el riesgo de contagio, y eso en español, inglés o chino significa que son la única forma de combatir biológicamente un agente de riesgo como es el COVID-19.

Cómo una información aparentemente sea positiva, puede causar en mi mente, albergar una falsa esperanza de egreso inmediato a la rutina de una normalidad de meses atrás.

Ese proceso, de una falsa expectativa, de pensamiento mágico, de que, sin esfuerzo individual, todo se acabó, nos hace dudar, sentirnos molestos, y quizás hasta nos confronte y nos haga vacilar en el deseo de seguir combatiendo y actuando para mantener nuestra salud, y la de quienes dependen de nosotros, es un lujo que no podemos darnos.

Esa falsa cura mágica instantánea ofrecida sin sustento para el enfermo crónico terminal, lo llevan a soñar con una mejoría inmediata y aceptar la idea de que ningún procedimiento es ya necesario para mantener su salud y vida. 

Reaccionemos y revisemos en nuestra mente. Todas las personas cercanas conocidas quienes se infectaron de COVID-19, la lucha de ellos y sus familiares y amigos por tratar de salvarlos.

Es incluso muy importante recordarles que las emociones son estados de sensación transitorios, no vaya a exponerse por un cambio en su estado de ánimo, luego de tanto esfuerzo en aprender a vivir y convivir en seguridad y cuidándose y cuidando a sus seres queridos.

Con seriedad, vea al desánimo como una posible amenaza, que lo lleve a descuidar con irresponsabilidad la aplicación de sus medidas de protección de bioseguridad.

Solo los más aptos sobreviven, dice una máxima biológica que analiza la desaparición de algunas especies animales. Los humanos estamos en la misma amenaza. El más apto sobrevivirá, y la aptitud viene tomada de la mano con la aplicación de las medidas de bioseguridad, la distancia de más de 1,5 metros entre los transeúntes y en espacios cerrados.

El uso del tapabocas en tránsito y en público o ambientes de riesgo de contagio, el lavado de manos continuamente durante el día, uso de germicidas y agentes químicos para la desinfección de objetos, enceres y útiles en público y domésticos. ESAS son las acciones que ejecuta el MAS APTO.

Usted decide si sobrevive o se rinde, pero no deje de aplicar lo que ya aprendió, un refrán dice que el hábito hace al monje, actué con sabiduría, compórtese con seguridad, salga del grupo de mayor riesgo de contagio.

Sus amigos, familiares y compañeros de trabajo se lo agradecerán.

Lo más importante: Proteja a sus seres queridos, aplique todos los procedimientos de Bioseguridad, anótese en el grupo de los sobrevivientes. Nadie puede hacer, lo que usted no lo haga.

Gracias por seguir luchando por tu vida.  

Aarón Espinoza Álvarez

Psicólogo

F.P.V.3513

P.S.F. 047

Amigos a la Mano

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Amigos a la Mano es una iniciativa auspiciada en Venezuela por Next Step Ministries e implementada  como un Proyecto aplicado por la Subdirección de Investigación y Posgrado del Instituto de Formación Integral Hagios C.A. Además, posee relaciones estratégicas con varias organizaciones a nivel nacional e internacional.  Nuestro propósito es promover Proyectos  relevantes con impacto positivo que permitan mejorar la calidad de vida de los venezolanos en sus propios contextos sociales.  Partiendo de la capacitación y convocatoria  de  líderes presentes en las propias comunidades afectadas, convencidos de que las mejores soluciones surgen de aquellos quienes viven y comparten las mismas condiciones  adversas.

Fundamentalmente, el enfoque de Amigos a la Mano es Salud Integral para los más necesitados.  Esta iniciativa reúne, hasta ahora, a más de quince profesionales de la salud, quienes trabajan en función de definir las estrategias de acción prioritarias para los retos a enfrentar en 2021.

Con este proyecto, desde Hagios, seguimos impulsando acciones de incidencia social positivas que aporten a la solución de diversas problemáticas sociales y económicas del país, como un esfuerzo comprometido en «alegrarse con los que se alegran y estar presentes en el llanto de los que lloran». Valorando la solidaridad como un vital  elemento transformador de realidades, en especial, en el complicado contexto  venezolano actual.

Una muestra de los adelantos y puesta en marcha del esfuerzo, el equipo de Amigos a La Mano inició el censo nacional para estimar la presencia de profesionales de la salud pública y privada por estados, con el fin de analizar la capacidad de respuesta inmediata en contextos de crisis sanitarias, que puedan  aportar técnicos y profesionales de salud en las comunidades de fe en el país. Mientras que se avanza en el diseño curricular del primer programa de formación para líderes comunitarios que será puesto a disposición del participante vía On line en 2021.

Para saber más, síguenos  desde el sitio web del proyecto y, si perteneces al gremio de salud y vives en Venezuela,  completa  el formulario para ubicarte en el censo. Sigue los enlaces respectivos: amigosalamano.com y  amigosalamano.com/censo

PERSONALIDAD EGOCÉNTRICA: 15 RASGOS CARACTERÍSTICOS

La personalidad egocéntrica y el conjunto de conductas egocéntricas suelen estar vinculadas a ciertos patrones comportamentales, como la ambición, la arrogancia o el exhibicionismo.

Ser capaz de reconocer los rasgos de personalidad y las manifestaciones conductuales de la personalidad egocéntrica te dotará de recursos para identificar a este tipo de personas.

Personalidad egocéntrica: 15 rasgos para detectar el egocentrismo

Habitualmente, las personas egocéntricas emplean esta característica como una barrera psicológica que les impide actuar teniendo en cuenta las consecuencias de sus acciones en los demás. Frecuentemente, el origen de este rasgo puede encontrarse en su experiencia familiar, generalmente en un entorno integrado por padres de poca afectividad, que proyectan en el niño sus deseos de grandeza y omnipotencia.

Pero, ¿cómo es exactamente la personalidad egocéntrica? Los siguientes 15 rasgos son característicos de las personas egocéntricas.

Autoimagen distorsionada

1. Falsa autoconfianza

A pesar de que la imagen externa del egocéntrico puede aparentar una gran confianza en sí mismo, la realidad es otra. Las personas egocéntricas suelen ser, en realidad, inseguras. Según el psicólogo alemán Erich Fromm, esto se debe a un mecanismo de defensa (1991). Proyectan una autoconfianza artificiosa y parecen convencidos de todo lo que dicen, es por ello que pueden resultar persuasivos y ser capaces de actuar como si tuvieran una gran autoestima.

2. Exceso de autoestima

Se observa que se valoran excesivamente a sí mismos. No obstante, el investigador D.M. Svarkic sostiene que esta actitud puede indicar justo lo contrario: una autoestima frágil que intentan compensar mediante esfuerzos para ser respetados, reconocidos y admirados por las demás personas.

3. Los sentimientos de grandeza

La persona egocéntrica cree ser poseedora de grandes talentos y habilidades especiales, y piensa que sus problemas y necesidades solo pueden ser atendidos por personas con gran capacidad y prestigio. El entorno de la persona egocéntrica suele emplear algunas expresiones para referirse a esta actitud, como por ejemplo «se cree un/a divo/a».

4. Ambición y expectativas desmedidas

A consecuencia de sus sentimientos de grandeza, las personas egocéntricas pueden estar focalizadas constantemente en sus fantasías de poder, éxito, amorsexo, etcétera. No es raro que piensen que en cualquier momento su vida profesional eclosionará y se convertirán en millonarios.

5. Distorsión de la realidad

El egocéntrico solo acepta la realidad que encaja con sus ensueños de grandiosidad. Tiende a no dar crédito o simplemente rechaza aquellos aspectos de su vida que ponen en tela de juicio su prestigio y su imagen de persona perfecta y admirable.

Poca empatía

6. No es capaz de reconocer los sentimientos de los demás

La pobre manifestación de sentimientos y gestos afectivos hacia las personas de su entorno (mostrarse sensible le haría sentirse inferior) contrasta con la necesidad del egocéntrico de ser admirado, halagado y respetado. Se muestra poco sensible ante los demás.

7. Dificultad para valorar las características personales de las persona de su entorno

Este punto genera una falta total de compromiso, empatía y afectividad entre la persona egocéntrica y sus allegados.

Hipersensibilidad a la evaluación de los demás

8. Reacciona de forma excesiva ante las críticas que recibe

Aunque pueda no expresarlo de forma directa, el individuo con personalidad egocéntrica es muy proclive a sentirse ofendido ante cualquier crítica (Kohut, 1972). Considera que los demás no tienen suficiente nivel o autoridad para juzgarle, y que probablemente las críticas se deban a la envidia que despierta. Suelen mostrarse excesivamente susceptibles.

9. Se compara con los demás y siente envidia

Le preocupa sentirse valorado como mejor que los demás. De forma indirecta, la persona egocéntrica expresa sentimientos de envidia, ya que no es capaz de aceptar el éxito ajeno. Tampoco son capaces de aceptar la ayuda de otra persona. Este último punto es paradójico, puesto que a pesar de que necesitan recibir elogios y respeto por parte de los demás, se muestran incapaces de aceptar ninguna clase de ayuda.

Dificultades en las relaciones interpersonales

10. Exhibicionismo

La personalidad egocéntrica también se manifiesta en ciertas actitudes como la motivación por el placer de sentirse halagado y admirado. Esto suele observarse en el deseo excesivo de esperar ser recompensado con halagos por los demás, y también una necesidad permanente de acaparar la atención. Por este motivo suelen mostrar mucha tendencia a ocupar cargos de repercusión pública, a partir de las cuales puedan ser objeto de atención y admiración (Akhtar y Thompson, 1982).

11. Sentimiento de tener derecho sobre otras personas

Esto implica que la persona egocéntrica se cree con derecho a recibir un trato preferente y ciertos privilegios respecto a los demás. Esto se manifiesta en las muestras de orgullo, vanidad y en los momentos en que se exige que se le otorguen ciertos privilegios y prebendas.

12. Maquiavelismo

El Maquiavelismo se define como la tendencia a utilizar a las demás personas en beneficio propio. Este comportamiento refuerza en la persona egocéntrica fuertes sentimientos de envidia, y solo se interesa por las demás personas en la medida en que puede emplearlas para obtener algo a cambio.

13. El control sobre los otros (manipulación)

La personalidad egocéntrica precisa de una alta cuota de poder para poder compensar el sentimiento de inseguridad de fondo. El individuo egocéntrico trata de forzar a otras personas a que les ofrezcan su admiración incondicional a través del control sobre sus ideas, acciones o comportamientos; a través de la manipulación o el chantaje emocional.

14. Distorsión en la expresión verbal

Es habitual referir esta característica como “egocentrismo del lenguaje”. El objetivo fundamental del lenguaje basado en el yo es tratar de impresionar e incrementar su propia autoestima. La función comunicativa del lenguaje pasa a un segundo plano. El estilo comunicativo se caracteriza por una focalización constante en uno mismo, y por ser incapaz de escuchar al interlocutor.

15. Solitario y pesimista

La persona egocéntrica, por último, se caracteriza por sufrir sensaciones de vacío existencial y tristeza. La soledad es uno de los peajes de la personalidad egocéntrica, puesto que poco a poco van siendo rechazados por las personas próximas (amigos, familiares, compañeros).

EL JESÚS SECUESTRADO ENTIEMPOS DE COVID-19 (I)

 La sociedad globalizada del presente, en medio de una crisis epidemiológica bastante compleja, mira hacia diferentes direcciones en busca de algún fundamento que ofrezca algo de estabilidad a sus convicciones.   Me resulta difícil no darle una lectura teológica a este asunto, por lo que me pregunto un par de cosas: ¿Sigue siendo Jesús un sujeto relevante para confiar en él? Sí es así, ¿por qué muchos miran con algo de desprecio aquello que está relacionado con su persona y su mensaje? Como teólogo y hombre de fe, doy por sentado que Jesús sigue siendo relevante.  Pero, en esta segunda cuestión, considero que existe un elemento clave para que el hombre no comprometido con alguna confesión de fe mantenga reservas al momento de acercarse a él.

     La razón, que entiendo como causante de las reservas de muchos por acercarse a Jesús, es que su persona y su mensaje han sido víctimas de un secuestro. Me refiero al Jesús de la fe, al que dividió la historia en dos con su encarnación, aquel que, sin necesidad de calzado costoso, dejó una huella profunda en la conciencia de la humanidad.  Sí, a ese.  Lo han secuestrado, lo hemos secuestrado. . .

     ¿Por qué afirmar esto que algunos pueden catalogar como un absurdo?  La razón es que Jesús es un personaje tan único, que todos desean “secuestrarlo” a su manera.  Tenerlo de su lado, o ganar su aprobación.  Sigue generando amor en unos y desprecio en otros.  Su peligrosidad, la que le costó la cruz, sigue tan vigente ahora como antes.  -Quizá por eso sea mejor tenerlo en el propio equipo. Puede que piensen los que han monopolizado su imagen.

     Varios líderes políticos reconocidos como socialistas han dicho: ¡Jesús predicó el socialismo! Otros tantos capitalistas han dicho: ¡Pero si su túnica era costosa! Algo de mercantilista había en él.  Los que apoyan movimientos de “diversidad de género” han dicho: ¡Es que él era inclusivo y defensor de las minorías! Quienes están protestando por la dignidad de la vida de los afroamericanos, apelan al mismo Jesús que aquellos que conservan vestigios de racismo en su mente, paradójicamente.  Son muchos los que han reclamado a Jesús como propiedad privada, se han adueñado impropiamente de su persona y su discurso.  Por eso, permanentes intentos de secuestro siguen vigentes en todo escenario y en todo lugar.  No tienen distinción geográfica.  Siguen latentes en Latinoamérica, en Norteamérica, Europa y Asía.  En África lo han secuestrado.  ¿Quién sabe si en Oceanía también lo han secuestrado a su manera? No lo sé. Lo que sí sé, es que, mientras Jesús sea parcializado para algún bando, los opositores al mismo verán como mínimas las posibilidades separar lo que él significa de la ideología a la que se oponen.

     Pero el secuestro más cruel ha sido el que ha perpetrado la religión.  Los que se han llamado desde el inicio de su movimiento “cristianos”.  Hay que aclarar que aquellos cristianos eran señalados como tal por su deseo sincero de vivir como Jesús. Pero después de 21 siglos de complejidades religiosas, políticas, sociales, culturales, entre otras, no todos los que presumen tal calificativo, poseen una conducta y un pensamiento coherente con su significado.  Gracias a muchos de este tipo de “cristianos”, Jesús es estigmatizado y visto como cautivo de la religiosidad.  Aún más, el noble calificativo que en otrora fuera un digno reconocimiento, en algunos lugares representa cierta carga negativa, la cual evoca un poco de desprecio para algunos.  Por ejemplo, para los musulmanes, cristianismo representa crueldad y años de opresión y sangre derramada, debido a las cruzadas. Además, es la representación de toda la cultura occidental “cristiana” cada vez más pervertida.  En otro sentido, por ejemplo, en Norteamérica, cristiano es sinónimo de hombre blanco Republicano, visto desde otras perspectivas.

     Desde la perspectiva latina, recordamos que fueron “cristianos” los que llegaron para guiar a los aborígenes a la fe, inclusive, haciendo uso de la espada para imponer la cruz.  El resultado fue un saqueo despiadado y una herencia cultural sincrética en su dimensión religiosa.  Por ello, aun se mira a Jesús colgado en crucifijos de oro, mientras que él nunca ostentó riquezas, o presumió de lujos.  Inclusive, otro ha dicho: “Yo soy su vicario” (sustituto), cuando él dijo que era único, por lo tanto, insustituible por humano alguno.  Después de todo, ahí está el pobre Jesús, víctima de un sistema complejo, con su imagen manchada por los males estructurales de un imperio que cada vez tiene menos credibilidad.  Opacado de escándalos de corrupción, pedofilia, libertinaje bajo la sotana, entre otros.  Detrás de cuanta parafernalia y baratija se ha podido crear para sacar algún beneficio a sus expensas.

     Pero estos secuestradores no están solos, hay otros cómplices.  Estos no llevan cruces, sino Biblias.  No llevan sotanas, pero sí púlpitos.  Más disimulados en escándalos (pero no inocentes de ellos).  Ahí llevan a Jesús a su prisión.  Por un lado, obligándolo a producir milagros de sanidad, presionándolo a que haga crecer las arcas de los “líderes espirituales”, lo abofetean y le reclaman: ¡Hazme mi milagro financiero!  Por otro lado, ahí lo llevan, haciéndolo juez moral de cuantas cosas se les ocurra.  Usándolo como excusa para llevar al tribunal de la moralidad cada acción humana que sea sospechosa de estar fuera de los cánones de la religión.  Estos lo dejan detrás, pero ellos van al frente contra viento y marea imponiendo sus convicciones sobre otros, sin apertura al dialogo, intransigentes natos.  Pero, además, más sigilosamente, es secuestrado por aquellos que anhelan un reconocimiento y una fama absurda, que hacen brillar ciertos logros y hacen tenue la luz de Jesús.  Este último clan, presume de gran piedad, pero solo desean ganar algunos centavos a costa de una labor “altruista”. 

     Pero ¿Qué tiene de relevante ese secuestro? ¿Qué te importa a ti lector tal delito?  Te importa y mucho.  Porque, gracias a ese cautiverio, es posible que hayas despreciado lo que el Jesús libre tiene que comunicarte.  Lo que Jesús, fuera de sus grilletes religiosos, tiene que decirle a la gente decepcionada del imperio del cristianismo sobre todas las esferas de la vida del ser humano.  No es que el cristianismo no haya generado grandes beneficios para la humanidad, sería deshonesto dejar de reconocerlo.  Pero, así como ha generado grandes beneficios, el crimen de hoy es que, teniendo a Jesús en cadenas, quienes se reconocen como sus embajadores, proclaman rituales y liturgia, moral y juicio, confort y milagros, mientras que el Jesús real, el humano (sin dejar de ser Divino), ha sido dejado fuera del alcance de muchos.  Ocasionando que, quienes se suponen necesitados atender a la invitación del Maestro en esta coyuntura histórica tan difusa, terminan siendo indiferentes a lo que él tiene que decir, ignorando el camino que les propone. 

     Tanto se ha manoseado la imagen de Jesús, tanto se ha distorsionado su mensaje, que gente como usted que está leyendo, puede que repudie todo lo que esté relacionado con la espiritualidad cristiana.  Pero, usted no está decepcionado, muy en el fondo de Jesús, él es inocente, se lo aseguro.  Usted se ha decepcionado de sus verdugos, de sus victimarios.  De aquellos que con una mano se dan golpes en el pecho y con la otra señalan y juzgan.

     Creo firmemente que existe en la actualidad una gran necesidad de comprender el significado de Jesús, de su persona, su mensaje y su obra.  Pero, para que esto sea un hecho, es imperativo, por parte de quienes participan en el secuestro de Jesús, comenzar a quitar de sus hombros partidos, ideologías, interpretaciones y posiciones que ni él mismo presumió en su momento.  Es necesario comenzar a realizar una lectura seria, honesta y “objetiva” de lo que Jesús fue y comunicó, y promover una reflexión profunda que permita dar a conocer la pertinencia de su mensaje transformador y esperanzador en estos tiempos tan convulsionados.

Abihail Lara

Pastor Bautista venezolano

Magíster en Teología

Estudiante de Psicología

Director de Investigación y Posgrado del

Instituto de Formación Integral Hagios

www.Hagios.com.ve

Instagram: @Abihaillara

FILOFOBIA (MIEDO A ENAMORARSE): QUÉ ES, CAUSAS Y SÍNTOMAS FRECUENTES

La Filofobia es un ejemplo más de un fenómeno muy curioso: allí donde llegue la imaginación humana y nuestra capacidad de pensar en conceptos complejos, puede llegar a existir una fobia específica basado en ideas abstractas. Somos capaces de desarrollar miedos irracionales ante elementos que ni son materiales ni han ocurrido todavía: las fobias pueden nacer de la simple anticipación de un hecho que no tiene por qué ocurrirnos nunca.

¿Y cuál es el miedo que constituye el motor de la Filofobia? Nada más y nada menos que el miedo al amor, algo que puede hacer que nos aislemos y rechacemos cualquier posibilidad de conocer a nuevas personas por el terror que produce la posibilidad de establecer un lazo emocional demasiado fuerte.

¿Qué es la Filofobia?

Existen muchos tipos de fobias que la gente puede experimentar y muchos psicólogos tratan a diario con pacientes que las sufren. Como ya vimos semanas atrás, la química del amor altera los niveles hormonales y químicos del cerebro y puede producir nueve efectos secundarios sorprendentes.

Una de las fobias más curiosas es la fobia a estar enamorado, o Filofobia. Este problema de ansiedad puede tener un efecto en la vida social y emocional de persona que lo sufre. En casos graves, el filofóbico puede no solamente evitar amores potenciales, sino que puede dejar de relacionarse con compañeros de trabajo, vecinos, amigos y familiares.

El acto de enamorarse puede ser una de las experiencias más increíbles que podemos sentir los seres humanos, pero para un filofóbico, puede convertirse en una situación que le produce una terrible sensación de malestar y niveles altos de estrés emocional y físico.

La Filofobia puede ser altamente incapacitante, y en casos severos puede conducir a una situación de aislamiento social. Este tipo de alteraciones es capaz de generar un efecto de bola de nieve que termine por generar problemas emocionales y relacionales derivados.

¿Es un trastorno psicológico?

La Filofobia no aparece mencionada en los manuales diagnósticos más utilizados en psicología clínica y en psiquiatría, de manera que no existe una definición consensuada y «oficial» acerca de lo que es como problema vinculado a la gestión de la ansiedad y de las emociones. Sin embargo, puede ser incluida en las fobias específicas, que sí aparecen con su propia seccióm en estos libros.

Y es que las fobias son un tipo de trastorno de ansiedad que puede alcanzar una variedad de formas casi infinita, tantas como estímulos fóbicos pueden producir angustia o miedo en determinadas personas. Es por eso que en psicoterapia es posible tratar a pacientes con Filofobia incluso sin necesidad de utilizar esta palabra; simplemente, se ayuda a la persona adaptando la intervención psicológica a su caso y asumiendo ciertos principios de la salud mental que se cumplen en el caso de las fobias y de problemas similares.

Algunos ‘síntomas’ frecuentes de la Filofobia

Esto nos lleva a que hay personas que temen entregarse, enamorarse o establecer relaciones personales fuertes. Únicamente viven relaciones sin compromiso, hablan poco de sí mismas, evitan mostrarse como son, ponen una “barrera infranqueable” para no sentirse vulnerables, tienden a establecer relaciones simultáneas por el mismo miedo que tienen a ser abandonadas y sus relaciones son una montaña rusa de emociones con subidas y bajadas constantes.

A nivel físico, presentan síntomas cuando están en presencia de la persona del sexo opuesto de quién sienten atracción física y emocional. Algunos de estos síntomas serían: ataques de pánico clásicos, desórdenes gastrointestinales, latidos irregulares del corazón, sudores, falta de aire y un deseo de abandonar la situación cuanto antes, como mecanismo de defensa para evitar sentir todos estos síntomas ansiosos.

En psicología y psiquiatría existen diferentes opiniones respecto a este trastorno. Pero parece ser que lo que desencadena la Filofobia es un sentimiento intenso de un fracaso en una relación pasada que no se ha superado. Esta escuela de pensamiento sostiene que el paciente que sufre de Filofobia tiene heridas de un divorcio o un proceso de desamor doloroso que hace que evite cualquier situación potencial de ser lastimado de nuevo por un enamorado. Otros profesionales piensan que la Filofobia nace de un miedo intenso a ser rechazados.

Ninguna de estas dos teorías ha sido probada, por lo que no hay una respuesta definitiva de cuál es el motivo que lleva a ciertas personas que experimentan relaciones traumáticas a aferrarse al dolor y no superarlas.