SALUD MENTAL: SOLO LAS AMENAZAS REALES DEBEN PRODUCIR TEMOR

Si usted está aplicando las medidas de bioseguridad para evitar contraer el COVID-19, está en el porcentaje de personas más alejadas del riesgo de infección

amigos a la mano stop coronavirus
amigos a la mano stop coronavirus

Revisando sobre los temores y las amenazas debemos mencionar, que para muchos el temor o el miedo es una sensación negativa o algo malo que padecemos. Solo las amenazas reales deben producir temor.

Pero, aunque usted no lo crea, el sentir temor es una respuesta defensiva de todo el organismo, que evalúa todo el torrente de información que se recibe en el cerebro a través de todos los sentidos (vista, olfato, oído, gusto y tacto) que analiza el medio ambiente que nos rodea y de ser necesario enciende una respuesta de protección: hace la ponderación.

¿Será una situación segura o hay que moverse para buscar resguardo y estar protegido?

Todo esto en un segundo, sin que lo notemos, ni nos demos cuenta que cosa ocurre. ¿Entonces, es negativo sentir temor? Para nada. Siempre y cuando responda a realidades inmediatas.

¿Qué significa esto?

Responder con miedo ante un peligro es adecuado, porque ante el peligro, el temor nos activa a responder de tres maneras: huir o correr, pelear o paralizarnos. Entonces, el cerebro cuenta con ese sistema de protección, en el cual una alarma se activa cuando nos sentimos amenazados, allí sentimos miedo o inseguridad.

¿Qué ocurre cuando el mismo día, esto nos ocurre muchas?

Cuando la alarma se activa, y vuelve a activarse de nuevo; y al rato ocurre otra vez, entonces dejamos de creerle; y cada vez que nos asustamos, dudamos si realmente existe una amenaza real.

Allí vacilamos y no sabemos si alejarnos para prevenir, o desatender esa información y fingir locura, simular que no escuchamos la alarma. Todo esto es lo que ocurre a diario en nuestra mente sin siquiera darnos cuenta.

Estamos hablando del temor y la sensación de amenaza.

En la actualidad, ante la Pandemia de COVID-19 estamos cada segundo prevenidos, esperando que pase lo peor. Quizás sin notarlo, nos inunda la información y se nos complica evaluar si debemos protegernos, correr, pelear o quedarnos paralizados.

Para situaciones sanitarias con agentes virales, la protección se llama: medidas de bioseguridad.

A diario escuchamos por cualquier medio digital de información, instrucciones que debemos realizar como protocolo para asegurar nuestra salud y disminuir o mitigar la posibilidad de infección por COVID-19.

Si usted está aplicando estas medidas: distanciamiento social, uso del tapabocas, higiene y lavarse las manos con mucha frecuencia, ya está protegido. Lo demás, no podemos asegurarlo.

Solo las amenazas reales deben producir temor.

Si usted está aplicando estas medidas está en el porcentaje de personas más alejadas del riesgo de infección. No sufra por ideas o pensamientos sin fundamento.

Si usted maneja un carro de noche y no tiene un caucho de repuesto, su temor más inminente es que se espiche uno de los cuatro cauchos. De igual forma: si tiene el caucho de repuesto en el carro, si aplica las medidas de bioseguridad, estas son la única garantía de alejarse de la zona de riesgo de infección por COVID-19.

Por si las dudas, actúe con seguridad. Aplique las medidas de Bioseguridad y protéjase usted y su familia.

Su protección depende de lo que hace, no de lo que dejo de hacer. No sufra de gratis. ¡Actúe!

Gracias por ser parte de la solución.

Aaron Espinoza Álvarez
Psicólogo Clínico
FPV#3513

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